5 pueblos de playa con historia en la Costa Brava

No hay muchas playas en el mundo que puedan competir con las de la Costa Brava.  Sus calas y playas de arenas doradas y escarpados acantilados, junto a bosques de pinos le dan a la Costa Brava un encanto natural difícil de superar, pero eso es solo el principio.  Esta tierra ha sido, desde hace siglos, una zona de tránsito de muchos pueblos que encontraron su hogar aquí y dejaron parte de su cultura.  Es así como, en la actualidad, la Costa Brava no solo es famosa por sus playas, y actividades de ocio y deportivas, sino también por los rastros dejados por estas civilizaciones.

En este artículo te dejamos una lista de pueblos de la costa donde puedes disfrutar de playas paradisíacas y evocar momentos históricos en el mismo lugar:

Roses

Castillo de La Trinidad

Rodeado de hermosas calas y extensas playas Roses es el típico pueblo mediterráneo.  En sus alrededores se encuentran dos de los parques naturales más importantes de Cataluña: Aiguamolls del Empordà, donde podrás ver distintos tipos de animales y aves, y el parque del Cap de Creus, caracterizado por sus acantilados y preciosas calas alejadas del ruido y las multitudes por lo difícil de su acceso.

Como complemento a estas maravillas naturales en Roses podemos encontrar la Ciutadella de Roses, una fortaleza militar, pentagonal, estrellada del siglo XI, en cuyo interior se han encontrado restos de arqueológicos de griegos, romanos y visigodos.

Además, también podemos visitar el Castillo de la Trinidad, fortificación renacentista del siglo XVI, que fue construida sobre una antigua ermita, y el Conjunto Megalítico de Roses, en las montañas de Cap de Creus

L’Escala

Ruinas de Empúries

L’Escala cuenta con más de 7 kilómetros de costa, con extensas playas y pequeñas calas. Este pueblo, famoso por sus anchoas, y conocido por la estatua del Principito de Antoine de Saint-Exupéry que se encuentra al inicio de su paseo marítimo, también tiene una historia que contar, y es que en L’Escala se encuentra el Museo Arqueológico de Cataluña donde se encuentran las ruinas de Empúries, restos de una ciudad griega y de una cuidad romana creada a inicios del siglo I a.C., y eso no es todo, en una de sus calas nos podremos bañar junto a más de 2000 años de historia, en el Moll Greg, muelle de entrada a estas ciudades.

Castell-Platja d’Aro

Castell d’Aro

Platja d’Aro es una de las localidades más concurridas de la Costa Brava, por sus largas playas y calas íntimas, así como su variada oferta de ocio.

Cerca de esta localidad encontramos varios vestigios de épocas antiguas, como el menhir de Vallbanera, de la era prehistórica y la villa romana de Pla de Palol, fundada en el siglo I a.C que se encuentra frente a la cala Rovira.  En el siglo XI se construyó el Castillo de Benedormiens, en torno al cual se extienden las calles medievales y la iglesia de Santa María, que, en su conjunto, conforman Castell d‘Aro.  Un sitio ideal para dar un paseo y disfrutar de la arquitectura tradicional catalana.

Tossa de Mar

A pesar de su hermosa y extensa playa de arenas doradas, y sus calas, lo primero que viene a la mente al pensar en este pequeño pueblo pesquero es el imponente castillo que surge de las aguas para proteger a la ciudad de los piratas.  Y, es que, la principal atracción de Tossa de Mar es una muralla medieval construida entre los siglos XII y XIII, de la que se ha conservado casi todo el perímetro y tres grandes torres cilíndricas.  Tras estos muros de piedra se alberga la Vila Vella, una población medieval de casonas de piedra y caminos de canto rodado donde podrás encontrar algunos restaurantes de renombre y alguna pequeña tienda de decoración o ropa.  El punto más alto de la muralla es el Far de Tossa, o Faro de Tossa.

Lloret de Mar

Iglesia de Sant Romà

La localidad destaca, no solo por sus playas, sino, también, por la gran oferta de ocio nocturno.  Pero esto no es todo lo de Lloret de Mar tiene para ofrecer, el patrimonio histórico de la ciudad es algo que vale la pena tomar en cuenta. 

Podemos empezar hablando del Poblado Ibérico de “Puig de Castellet”, que data del siglo III a.C.  En él podemos ver los restos de un recinto amurallado con unas 6 viviendas y áreas comunes para los habitantes del pueblo.  En la cima de la montaña que separa a las playas de Fenals y Lloret de Mar se encuentra el Castillo de Sant Joan, aún cuando es muy poco lo que queda de la fortaleza original de principios del siglo XI, hoy podemos disfrutar de vistas impresionantes desde la torre del homenaje, reconstruida en 1992.

Ya acercándonos en el tiempo nos encontramos con la iglesia de Sant Romà. Construida inicialmente en el siglo XVI, se le fueron construyendo nuevas capillas y oficinas en años posteriores convirtiéndola al estilo modernista a principios del siglo XX.  Actualmente podemos verla con mosaicos de colores en sus tejados y torretas.

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