Rincones secretos de la Costa Brava

Dicen que en la Costa Brava todavía existen rincones secretos. Playas en las que todavía no tienes que pelearte con nadie para poder poner tu toalla en la arena. Aguas tan azules y cristalinas que puedes ver el fondo sin necesidad de gafas de buceo.

La Costa Brava se extiende por más de 200 kilómetros desde Blanes (a unos 70 km al noreste de Barcelona) hasta la frontera con Francia. Es tan extensa que todavía podemos descubrir nuevas calas maravillosas.

Además, la Costa Brava también es un destino idóneo para realizar excursiones.

Empezamos la aventura

Podéis ver pueblos medievales, playas de postal y rincones secretos con mucho encanto para enamorarse de la Costa Brava… ¡aún más!

Lo ideal es visitar estos lugares fuera de temporada alta. Mayo, junio y septiembre son meses perfectos para descubrir la Costa Brava: sin aglomeraciones y con un clima ideal.

Empecemos por los rincones con encanto cerca del mar. Ordenados de norte a sur, esta es una ruta que podéis realizar en un solo día, ya que hay apenas 35km entre los dos extremos. Acercaos en coche y parad en cada lugar para disfrutar de la magia y el encanto de cada rincón.

Sa Tuna

En el Cap de Begur se encuentran algunas de las playas más bonitas de la Costa Brava. Sa Tuna es sin lugar a duda una de ellas. Una cala chiquitina y acogedora, rodeada de pinos, naturaleza y arropada por el calor de la gente que reside en Sa Tuna.

Es un lugar selecto que invita a quedarse una temporada. Entre sus casas blancas, inmaculadas y llenas de flores destaca un pequeño hotel con encanto (el único hotel de la playa): el Hostal Sa Tuna, una antigua casa de pescadores situada a primera línea de mar.

Aigua Xelida, Tamariu

Seguimos en el Cap de Begur; esta vez cerca de Tamariu, otro de los pueblos más bonitos del corazón de la Costa Brava. La cala de Aigua Xelida ganó en 2009 el premio al “Paisaje favorito de Catalunya”. ¿Os podéis imaginar por qué? Os lo diré yo: ¡el lugar desprende encanto por todos lados! Esta pequeña (o mejor dicho, estrecha) cala tiene un color turquesa que enamora y está rodeada de vegetación. ¡Es la quintaesencia de la Costa Brava!

El núcleo urbano más cercano está a 2 km y para llegar a la cala hay que llegar a pie. Acercaos hasta la urbanización Aigua Xelida en coche y seguid hasta llegar a la calle de Illa Blanca. Tendréis que aparcar el coche en esta zona. Luego, bajando la calle de Illa Blanca encontraréis unas escaleras que os conducirán hasta la cala.

En el pueblo de Tamariu encontraréis el pequeño hotel Es Furió, situado delante de la playa de Tamariu que bien merece un chapuzón y un paseo por la arena.

Aiguablava

Continuamos en el corazón de la Costa Brava, muy cerca de Begur. Aiguablava se ha ganado una merecida buena fama por su entorno natural y el color azul que da nombre a la playa. A pesar de que podéis llegar hasta Aiguablava en coche, lo más recomendable es que hagáis un trozo del
camino de ronda que une la playa con el hotel Aigua Blava. Unos escasos quince minutos andando que os permitirán ver paisajes costeros y pequeños rincones secretos.

Calella

El pueblo de Calella de Palafrugell es uno de los más bonitos y emblemáticos de la Costa Brava. Un tesoro mediterráneo que ha inspirado a escritores como Josep Pla y cantautores como Joan Manuel Serrat.

Rincones secretos de la Costa Brava

El primer sábado de julio, se celebra su popular Cantada de Habaneras, un espectáculo digno de ver en directo.

Calella es pintoresca y está llena de encanto. Son famosos sus arcos a la orilla del mar y sus casas blancas de pescadores. En el mismo núcleo de Calella encontraréis tres fantásticos hoteles: el Hotel Alga, situado en la avenida principal de Calella y a pocos metros de la playa; el Hotel Sant
Roc
, a orillas del mar, con excelentes vistas a las playas de Calella; y el Hotel Garbí, ideal para ir con niños.

Begur, Baix Empordà

Rincones secretos de la Costa Brava

El centro histórico de Begur, al Baix Empordà, es uno de los pueblos de la Costa Brava indispensables para visitar este verano. Descubre sus rincones secretos, las calles históricas y los espacios gastronómicos. Acércate a las playas maravillosas del pueblo como la cala Sa Tuna o Aiguablava. Una vez se haya puesto el sol, dirigiros al Castillo de Begur desde donde también podréis ver unas vistas magníficas.

Calella de Palafrugell, Baix Empordà

“El meu avi va anar a Cuba, a bordo del Català el millor barco de guerra de la flota d’ultramar…”. Oir estos versos es pensar en Calella de Palafrugell, pueblo de pescadores y habaneras. Báñate en sus calas, pasea por el pueblo, bucea con los peces, date una vuelta con un barco y haz una excursión hasta Llafranc o Tamariu. Por la noche, cómprate un helado y siéntate en la arena de las calas para gozar del sonido de las olas y del cielo estrellado.

El Port de la Selva, Alt Empordà

Uno de los rincones más tranquilos és el Port de la Selva, situado en el norte de Cap de Creus. Haz una excursión, nada hasta el fondo del mar, alquila un caiac, lee un libro bajo el parasol, camina por el Cap de Creus… El Port de la Selva no os dejará indiferentes este verano!

Tips de importancia

¿Y cuándo es mejor visitar la Costa Brava?

Esta pregunta tiene varias respuestas. Para empezar, es precioso visitarla en cualquier momento del año, porque sus paisajes son dignos de verse hasta en invierno. Su patrimonio, sus pueblos, museos y atractivos son encantadores en cualquier momento del año. Pero la primavera y sobre todo el verano serán sus puntos álgidos por el atractivo de sus playas. La mejor época es desde mediados de mayo hasta principios de julio, y desde fines de agosto hasta mediados de octubre. En esas fechas será temporada media (menos gente) junto a un clima agradable y sin los excesos de calor del pico de verano. Es la combinación perfecta de buen clima, poca gente, y por defecto, mejores precios.

¿Cómo llegar a Costa Brava?

Para llegar hay dos aeropuertos principales (el de Barcelona, y el aeropuerto Costa Brava de Girona). Girona es la capital de la provincia y está a unos 40 minutos de la costa. Así que viajando por libre las opciones son llegar a cualquiera de esas dos ciudades en avión, y luego proseguir en buses o tren. Por ejemplo, si quieren empezar por el extremo de la Costa Brava cercano a la frontera con Francia, lo mejor es ir en tren o bus hasta Figueras (o incluso hasta Portbou), y desde allí empezar a recorrer.

¿Cómo recorrer por libre la Costa Brava? (transporte)

Si nuestro viaje irá por libre, no hay como recorrer en coche (propio o de alquiler) la Costa Brava a nuestro aire. Si bien hay opciones de transporte público, con el que podéis llegar a casi todas partes, no resulta lo más práctico ni conveniente ya que estaremos a merced de horarios y combinaciones. Sin embargo, sí es posible hacer parte de la Costa Brava en transporte.

La opción de moverse en coche es la ideal. Para alquiler de coche, la recomendación es hacerlo en el aeropuerto de Barcelona, o en el aeropuerto de Girona, ya que son los que ofrecen mejores precios. Y claro, hacerlo con cierta anticipación, unos 15 días antes o más.

¿Es fácil conducir en la Costa Brava?

La respuesta es sí. Bastará con un GPS (el mismo disponible en el móvil) y seguir las señales para llegar a cualquier parte. No hay una carretera costera que vaya bordeando el mar por toda la extensión para encontrar estos rincones secretos, sino que muchas veces las rutas son más bien interiores, por lo que hay que hacer pequeños trayectos para cada pueblo de costa (y las ciudades).

¿Dónde hacer base?

Si el viaje es “en plan de explorar y recorrer cada día destinos diferentes”, lo ideal es hacer base en dos o tres puntos de la Costa Brava. Por ejemplo, serían buenas opciones explorar la zona de Cap de Creus y el Alto Empordá desde ciudades como Roses, o explorar la comarca del Bajo Empordá (sería la zona intermedia de la C.B) desde ciudades como Begur o Calella de Palafrugell. Por último, para explorar la zona más cercana a Barcelona de la C.B. podría pensarse en hacer base en Tossa de Mar o Playa de Aro.

Conclusiones finales

La Costa Brava es un destino precioso y completo que va mucho más allá de ser un destino de playa o de verano. Es un destino lleno de historia, de pueblos y rincones secretos detenidos en el tiempo. Su gastronomía es
exquisita (no olvidemos que aquí están algunos de los restaurantes más galardonados de España). También tiene un patrimonio inagotable que incluye ruinas romanas y hasta griegas, monasterios y ermitas.

Rincones secretos de la Costa Brava

En verano la agenda cultural es absolutamente impresionante y hasta difícil de abarcar: festivales musicales y fiestas mayores en algunos de sus pueblos. Sin duda es uno de los paisajes de costa más bonitos en el Mediterráneo por sus calas y playas escondidas.

Por si fuera poco, es un destino que, si bien tiene puntos masificados, también resguarda poblados y rincones secretos que permiten encontrar absoluta tranquilidad aún en pleno agosto.

Las opciones son diversas en todo sentido. La Costa Brava tiene mil y una playas espectaculares. Calas escondidas. Caminos al lado del mar y rutas con bicicleta. Faros que te indican el camino. Peces de todos los colores y aguas cristalinas…solo queda tener buen ánimo y disfrutar!.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>