La Costa Brava en peligro por la voracidad inversionista

El paisaje de “la Costa Brava va perdiendo nuestro carácter de identidad” expreso Joan Mora de SOS Costa Brava, se nos plantea un reto a corto plazo y debemos tomar una decisión crucial para mantener nuestras costas alejadas de los inversores buitres, que viendo el auge de popularidad de la costa catalana pretenden la construcción de más de 2200 viviendas, todo ello con el apoyo inestimable del ayuntamiento, que junto a los inversores en su mayoría extranjeros, están impulsando unos planes urbanísticos enfocados en la construcción en primera línea de hoteles y pisos de alquiler.

Plataformas como SOS Costa Brava lanzan un grito de alerta a la sociedad catalana, a los ayuntamientos del litoral gerundense y al Gobierno de la Generalidad ante la avalancha de amenazas que se ciernen sobre el medio ambiente, el paisaje y la calidad de vida en la Costa Brava. No es de recibo transformar la Costa Brava en una discoteca y si protegerla, para que más adelante no tengamos que dar explicaciones a nuestros descendientes del porque de la despoblación de bosque y animales de nuestros alrededores. 

No obstante, las plataformas avisan que la normativa ha cambiado mucho, por ejemplo en temas como la pendientes del terreno o la cercanía de la construcción al mar y muchos de los terrenos que ahora quieren construir no pasarían el corte legal para la edificación, modelos urbanísticos antaños que aún están a tiempo de parar partidos ecologistas que luchan para que la Costa Brava no sufra la masificación de las ciudades

La campaña Ni un palmo más de cemento en la Costa Brava pretende recaudar unos 20.000 euros que servirán para pagar los costes judiciales para frenar el alud de amenazas urbanísticas que planean sobre el medio ambiente Según  el consejero de Territorio Damià Calvet ha defendido la legalidad de los planes urbanísticos impulsados por los ayuntamientos del litoral gerundense. “Los planteamientos son correctos y cuando nos lleguen pondremos nuestra dosis de comprobación de legalidad urbanística” Casos como el de Tossa de Mar, donde se quiere urbanizar un bosque con árboles centenarios, donde hay más de 200 que tienen un tronco de más de dos metros de perímetro. El paraje con fuertes pendientes es una zona de gran fragilidad. La ejecución del proyecto, supondría la construcción de más de 100 casas. Cala Morisca es una cala idílica, pequeña y escondida, rodeada de vegetación. No hay edificios a la vista y solo es accesible a pie.

Fotografia de Cala Morisca

La zona boscosa que se quiere urbanizar por un lado linda con el mar y por la otra con un terreno ya edificado hace unos 30 años con un total de 51 viviendas que está situado en el lado de la carretera y que corresponde al 20% de la totalidad. La parte que ahora pretenden urbanizar (el 80%) está situada a unos 200m. por encima del mar, en la Cala Morisca.

Después de muchos conflictos, subastas, etc. un promotor compró el 80% de la finca y presionó para poder urbanizar. el Ayuntamiento y este promotor han obligado a los propietarios de la parte edificada (20%) a constituir una Junta de Compensación para poder tramitar la reparcelación y la urbanización.

Tossa de mar

El ayuntamiento de Tossa quiere hacer una expansión en el litoral de la banda de Garbí, que supondría un incremento de 2900 habitantes. También se quiere edificar un hotel de cuatro estrellas y un camping que estaría dentro del PEIN (Plan Especial de Interés Nacional).

Estaremos a tiempo de parar la masacre ? Es evidente que la mayoria de políticos no esta por la labor de preservar el medio ambiente, depende de la población cuidarlo como se merece para mantener el modelo de Costa Brava del que disfrutamos en la actualidad.

[rpwe limit=”5″ thumb=”true”]

Comments are closed (Spanish).